Si seguís en el Closet, me acordé de vos…

Hoy pase una Navidad hermosa junto a mi marido, mi hija, y mis suegros (Para leer como se formó nuestra familia, ver pié de página) La Noche Buena la pasamos con la familia y amigos que consideramos familia. Antes de ir a dormir quiero expresar algunos pensamientos que tuve todo el día.

Estuve pensando en las personas que pasan las fiestas con el peso emocional de no poder compartir quiénes son con su familia y sus amigos. Algunos piensan que nunca podrán pasar una Navidad con una pareja o con un hijo y al mismo tiempo tener a sus familiares en la misma habitación. Temen el rechazo de sus padres, hermanos, su iglesia, y la sociedad. Muchas navidades las pasé así. Si les podría tener en frente mío, les hablaría de estas lecciones que aprendí en el camino que me trajo al dia de hoy:

– Para poder lograr tus sueños vas a tener que arriesgar algo. La amistad que termina una vez que tu amigo sabe la verdad, nunca lo fue. Quizás algunos familiares te rechacen. Después de cierto tiempo te darás cuenta de que vivir honestamente es mas liberador que fingir algo para poder mantener la relación con ese ser amado.

– La reacción que cualquier persona pueda tener cuando te salgas del closet es una reacción momentánea. Quizás te respondan mal, quizás se dejen llevar por sus emociones. No necesitás aceptar ese abuso. Te podes retirar, o le podés decir que no te interesa escuchar esas palabras. O si tenés las fuerzas suficientes, podés dejarle que te diga todo lo que quiera, para que la persona se sienta escuchada y no esté a la defensiva (sin embargo esa no es tu responsabilidad). Pero lo más probable es que una vez que esa persona tenga tiempo de pensar y recapacitar, su punto de vista cambie, o por lo menos su actitud hacia vos.

– Lo que tememos generalmente se ve peor de lo que podría pasar. El objetivo del temor es de protegernos. Por eso el temor te hace ver todas las posibilidades de como las cosas podrían salir mal. Sin embargo, generalmente es una exageración.

– La aceptación, el apoyo y el amor que vas a sentir de muchas personas te va a llenar más de lo que te podés imaginar. Toda tu vida te preguntaste si esa persona realmente te amaría si supiera la verdad. Y una vez que la verdad fue dicha, confirmás que te aman de igual manera (o más!) Por muchos años cuando mis padres me decían que me amaban, en el fondo me preguntaba si realmente era cierto. Hoy sé que es así. No me cabe duda!

– La mayoría de las personas no van a gritarte cosas homofóbicas a la cara. Cuando uno esta en el closet, muchos te dicen cosas homofóbicas porque no saben. A mi una vez alguien me dijo que quería meter a todos los gays en un edificio y quemarlos. Yo solo me quedé mudo mirándole en shock porque no sabía que decir. Además, la gente es mucho mas “valiente” cuando no tienen que poner la cara. Comentan cosas horribles en Facebook, o bajo algún artículo en el diario. Vivir esas experiencias de comunicación indirecta te hace pensar que la gente te va a maltratar de todas las maneras posibles. Pero mi experiencia fue que cuando la gente sabe que sos, la mayoría de ellos no te dice en la cara lo que creen.Y si lo hacen, lo hacen de manera mas respetuosa. Especialmente si te conocen. No niego que hay gente completamente desubicada. Viví momentos en que no podía creer que alguien me esté diciendo lo que me decía. Pero esa fue la excepcion. La gente mas homofóbica solo me da miradas. Y las miradas no me hacen nada, solo reflejan la ignorancia de esa persona. Además, lo que se dice a mis espaldas no me afecta.

– Muchas personas a las que te querés salir, ya lo saben hace mucho. Vos sos el que complica las cosas.

– Mucha gente que “no está de acuerdo con tu estilo de vida” tiene mas miedo de vos que vos de ellos. Temen que vas a tratar de convencerles. Quieren asegurarse de que sepas que no están de acuerdo, para afirmarse en su posición (podés leer más sobre mi percepción de la mentalidad homofóbica aquí) Cuando no les discutís ni intentas cambiarles, se sienten mas cómodos y la vida se hace mas fácil para todos.

– Ser gay no es lo mas grande ni lo mas importante de vos. La psicóloga cristiana a la que fui cuando estaba el proceso de aceptarme me dijo una vez que ser gay no es “quien” soy, sino “como” soy. En inglés, esas dos palabras son similares, asi que ella me alentó a que cambie de “who” a “how”. Cuando reprimimos algo, ese algo se infla y termina llenando cada espacio dentro de uno porque lucha por salir (y termina saliendo como una explosión). Sin embargo cuando lo aceptamos naturalmente, se convierte solo en una parte de nosotros.

– Mi temor de perder a mi “familia espiritual” era prueba de que nunca la tuve. Se de varias personas que temen ser echados de su iglesia. Esto pasa mas a menudo en la iglesia evangélica. No veo el sentido de mentir para ser parte de un grupo espiritual. Hay muchísima gente gay en la iglesia. Saben que una vez que salen del closet, van a ser sometidos a lo que estoy convencido que es abuso emocional y espiritual (aunque la verdad es que que ya lo están experimentando). Esto es lo que pienso: O crees en un Dios que depende de que mientas para poder experimentar su poder en la iglesia, o Dios no depende de ellos y te puede llenar de igual manera siendo independiente. Claro que hay otras opciones, como por ejemplo que Dios es quien cada uno quiere que sea. Pero ese es otro tema. Si pensas que la Biblia es clara con respecto a la homosexualidad, te invito a que consultes con nuestro amigo Google (está disponible las 24 horas del dia) Hay varias interpretaciones y ni una de ellas es clara. No te conformes con lo que otra persona cree. Buscá la verdad, o por lo menos tu verdad ya que nunca vamos a estar todos de acuerdo. (El inicio de mi búsqueda lo relaté aquí: El testimonio que nunca dí en la iglesia)

– Por último, aceptá tus emociones. Sentí la tristeza, la amargura, el dolor, la rabia de haber tenido que experimentar todo lo que experimentaste. Tomate el tiempo para hacerlo. No fue justo y no lo mereciste. Encontrá a alguien con quién descargarte sin censuras. Y luego acordáte de que vos sos el que decide si querés que ese dolor sea parte de tu futuro. Las cicatrices quedan, pero no duelen. Mirá adelante. Cuando puedas, perdoná. El rencor solo te lastima a vos mismo, no a tu abusador. Y perdonar no significa que metas en situaciones donde seguís soportando el abuso. (ver Heridas y Cicatrices)

Acordate de que un chico menonita reprimido de Asunción tuvo un sueño de lo que quería para su futuro. Y un día se dio cuenta de que quizás sería posible. Dio un paso a la vez. Y de repente se encontró viviendo ese sueño.

En esta navidad, te quiero alentar a que visualices tu futuro. No necesitás tenerlo todo planeado. Solo pensá cual puede ser tu primer paso. Pero por sobre todo quiero decirte que estoy contigo y que me acordé todo el día de vos. Las cosas van a mejorar. Fuerza!

Que el 2014 nos traiga mas igualdad, y por sobre todo, sanidad y paz.

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Con mis suegros en Noche Buena

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Mi historia desde que viví en Paraguay, me escapé a EEUU y me salí del closet esta descrita en estas tres partes: El testimonio que nunca dí en la iglesia, La oscuridad antes de mi amanecer, y La conversación más difícil de mi vida. El proceso de adopción de Zoe esta relatado aquí: Nuestro final feliz, Parte I y Parte II. Gracias a todos por permitirme compartirlo!